El primero premio Nobel de Literatura se concede en 1901 y solo hay que esperar tres años más para que recaiga en un español: el exitoso novelista José Echegaray, cuyos libros se pueden encontrar en librerías de toda Europa desde hace 20 años.

Este hecho enciende el interés de los círculos literarios españoles, que desde ese momento surgen varios candidatos al premio en los años siguientes y, desde 1912, coinciden dos propuestas rivales: la Benito Pérez Galdós y la de Àngel Guimerà.

Guimerà nació en Tenerife de padre catalán y escribe en esta lengua. Sus obras de teatro tienen mucho éxito y sus poemas arrasan en los juegos florales. Por todo ello es el candidato propuesto por la Academia de las Bellas Artes de Barcelona. Sin embargo, sus ideas “separatistas y localistas” no gustan a Harald Hjärne, entonces secretario permanente de la institución sueca.

Por su parte, Galdós cuenta con el apoyo de la Real Academia Española y con el favor de Hjärne, que considera que “representa mejor a la literatura española”. El autor de Gran Canaria es propuesto al Nobel en 1916 y 1917, pero ante el fracaso de estos dos intentos, sus valedores desisten de presentar nuevas candidaturas.

Por el contrario, los de Barcelona mantienes su apoyo a Guimerà desde 1907 hasta su muerte en 1924. A pesar de que tampoco este escritor resultó premiado, el autor ostenta el record de candidaturas fallidas al Nobel, sumando 17 malogrados intentos.